Primero

 

9 ENE 2023

 

Bueno la psicóloga me pidió que hiciera esto, lo había evitado por tres días con la excusa de que era fin de semana, pero creo que por fin he encontrado la “comodidad” para hacerlo, entonces arreglé mi habitación de pies a cabeza, me deshice de las cosas de mi ex, pero todo se sintió muy extraño en vez de liberador como si más bien no lo quisiera dejar, porque extraño tener algo que hacer los fines de semana con alguien que esté interesado en mí.

Volviendo al inicio, me puse ropa cómoda, la cama tendida y encima una cobija suavecita, gafas listas y canciones que me gustaría escuchar cuando lea lo que escribo por si en algún momento se tratarse de un libro, entonces puse algo como parecido a un sueño << Give up the Ghost>> que es más bien triste y habla sobre renunciar a algo que parece ser el fantasma de una persona que ya no está pero sigue haciendo daño, Thom Yorke es quien hace esta fascinante canción, la hace el sólo con unas pequeñas ayudas de bajo de vez en cuando pero todo es su voz en una repetidora y la guitarra acústica mientras toca las cuerdas y le da un golpe a la caja de la guitarra (Tampo) con los nudillos, es perfecta. 

Estoy pensando en varias cosas a la vez como por ejemplo en la vida que quiero llevar este nuevo año, aunque empecé a mitad del pasado, pero es un poco simbólico que sea 2023 nuevas oportunidades y lo que dicen siempre las personas con respecto a los propósitos.

Aún así es algo que me agobia, me pone nerviosa no saber si lo haré bien o no, que sea lunes y aún no haber empezado, que no sé si ya no tenga trabajo en el bar porque el dueño de las discotecas no puede ver más allá del dinero y el personal no le interesa para nada.

Mantra ha sido para mi creo yo, un lugar seguro en el cual me encontré con la música en vivo y los instrumentos haciendo Rock n’ Roll en frente de mis ojos, me gustó mucho, sobre todo como la guitarra se roba el protagonismo en los solos o en cualquier parte de la canción, como sobre sale y chilla y como todos la aprecian, todos graban y le prestan más atención al guitarrista o al menos así lo veo yo, me pierdo en la música, en las composiciones propias como si ya las hubiera escuchado antes y me encantaran y también en los cover y como ya saber una canción reconocida de cierta forma nos conectara a todos al cantar a la vez, así no nos conociéramos, la música hacía que eso no importase y solamente fluyera como agua deslizándose por el cuerpo, todos contentos, eufóricos y entusiasmados (mientras digo todo esto cambié de tema y ahora está sonando <<Génesis – Soda Estéreo>>) me gustó tanto lo que vi que ahora tomo clases de guitarra para algún día estar entre amigos, familia, pareja o sola en el lugar adecuado con la guitarra entre mis piernas cruzadas mientras quieren escuchar una canción y la tararean en ese momento imagino que mi mente descifra en que nota se toca la canción haciendo sonar algunas cuerdas y después de coger el ritmo me sale al segundo o tercer intento y todos cantamos mientras me siento una mini estrella de rock.

Las personas que me inspiran de  Mantra se llaman Sebas, Mar y Mai, tres hombres con los que trabajo los cuales también son músicos, el más teso se llama Sebas y él tuvo en su mente la idea de ejecutar un lugar donde se pudiera vivir y respirar Rock una vez subieras las escaleras, atrae a todos con sus buenas vibras y cree mucho en las energías y como eso es el centro de todo, hace música desde los ocho años y ningún instrumento le queda grande, hace parte de una banda llamada Paranoide (le pusieron así porque mientras fumaban un porro quisieron meter algo de la marihuana en la banda y paranoide es uno de los estados en como se siente la mente humana cuando fuma) todos unos verdaderos artistas, él toca el bajo  con el mayor sentimiento del mundo y los demás hacen conjunto con la guitarra secundaria y la voz quien las maneja la misma persona Rodri, quién es un profesor de música y un músico increíble, tiene dos bandas Paranoide y un proyecto nuevo, Paris Sobre Llamas.

Volviendo al tema Mar es un costeño que parece más de Bogotá que cualquiera tiene la piel tan blanca y es medio dorado su cabello, tiene el talento de Gustavo Cerati, juro que la voz le sale igualita, él lo ama y dice que toca y canta porque quiere ser algún día como él, fue la primera persona que me mostró como agarrar una guitarra y me hizo una introducción al tema, las partes de la guitarra, los nombres de las cuerdas, los acordes y siempre canta las canciones que yo le digo, puedo llegar con cualquier género y el la saca en la su guitarra electro-acústica es un genio para la música y aunque su fuerte son las cuerdas quiere aprender también con la batería que tenemos en el escenario del bar.

Cada noche cuando se acaba el turno, cada uno deja todo listo para el día siguiente: Sebas alista los cables, el sonido, habla con las bandas que quedan para darles la bienvenida cuando gusten, Mai arma y acomoda la  batería como si fuera su bebé, está aprendiendo a tocarla y siempre mira al baterista que esté en escena como si no existiera nadie más en el grupo, examina cada detalle y lo imita con sus baquetas mientras estamos al tanto de las mesas o de si se corre el bombo o los platillos, mientras tanto Mar va haciendo el inventario de la cervezas vendidas para llevar las cuentas a eso de las 4 o 5 de la madrugada.

Sebas se va armando un porro para que terminemos en la "oficina" me gusta llamarle que queda al final de la barra, tiene dos sofás, un escritorio, una silla de oficina que se va para atrás cuando te recuestas y los instrumentos arrumados en sus estuches por si en algún momento algo falla el pueda ayudar a los músicos, encima de eso están nuestras maletas y todo está cubierto de color negro, las paredes, los muebles, la puerta corrediza que tiene los stikers en el interior de las bandas que han pasado por mantra  y una pared con espuma aislante de sonido, lo único que no es negro son dos guitarras de plástico inflables una azul y la otra naranja para las fotos de los clientes cuando están en el mejor momento de la noche y el piso blanco medio manchado, en el escritorio están el triller y los cueros, junto con una cajita metálica para guardar la yerba y dentro también están algunos filtros regados y llenos de polen.

Cada uno termina de alistar el bar para el siguiente turno dentro de  más o menos 12 horas y mientras van sonando algunos temas que nos gustan a todos, algunos suenan todas las noches, otros son nuevos para que Mai vaya ensayando la batería con la canción de fondo y otras veces yo pongo Radio Head, me encanta sus letras son un poco tristes y sus ritmos aún más, cuando no me hacen sentir de esa manera siento que estoy dentro del vídeo clip aún sin haberlo visto y sin entender muy bien el inglés pienso que quieren decir una cosa y que el video se trata sobre otra hasta que  Sebas interrumpe mis pensamientos y me dice: Jess, de mi colección personal y seguido el título pero como yo no entiendo mucho porque ya alteré el estado de mi mente con psicotrópicos busco la canción con Google y  de ahí me voy a Spotify para darle like y escucharla toda la semana.

Mientras tanto vamos hablando sobre como nos fue en el turno, cosas para mejorar, quejas, anécdotas o para felicitarnos, el rock de fondo, el humo sin poder escaparse del pequeño cuarto que tenemos como oficina de 2x3 mts y las tres personas con las que comparto todos mis fines de semana, nada podría ser mejor me siento en la cima del mundo mientras aprendo, trabajo y me gusta lo que hago, no sé si esté bien empezar a fumar de esta manera, los fines de semana bajo esas condiciones pero para mi no podría haber nada más relajante.

Cuando se va haciendo más de día y después de haber estado una hora y media o dos en “Modo Mantra” como lo llamamos pido un servicio de Picap para llegar a mi casa por dos razones.

1.        
Se me hace más seguro estar en la parte de atrás de una moto con un desconocido que estar en carro al lado de alguien sin poder salir ni huir de las conversaciones incómodas que no quiero tener, aparte de que es como 10.000 pesos más económico

2.        Me encanta escuchar las canciones que conocí esa noche así que me pongo los audífonos a todo volumen y el casco y entre que se me va pasando el viaje en el que estoy no tiene sin igual

Llego a mi casa, pago y entro por la portería, saludo al guarda sin que se note mucho que estoy drugs on y me preparo los platillos más sorprendentes de desayuno, una vez hice galletas de avena con arándanos, banano y proteína acompañados de huevos fritos con jamón en julianas, parece que soy toda una chef con hambre a las cinco o seis de la mañana, me levanto al mismo día  eso de la 1 o 2 de la tarde, hago un poco de pereza y me alisto de nuevo para ir al bar donde me gusta sentirme bien recibida y espero con ansias que no llegue muy pronto el lunes nuevamente.

El lunes, es el día en el que dejo mi “vida nocturna” por la vida cuadriculada de las oficinas y el banco ya que estoy haciendo un tecnólogo en banca las prácticas obligatorias de estar encerrada en cuatro paredes desde las 8am hasta las 5 y media pm con derecho a una hora de almuerzo se apoderan de mí y me deprimo porque no me gusta ese lugar, es obvio que he aprendido que me desempeño bien pero no es lo quiero llegar a decir en unos años con la excusa de que es un mejor trabajo en el que puedo estar, lo mío es la independencia y el emprender, lo he intentado unas tres veces pero hasta ahora tengo 22 años y creo que no he tomado muy buenas decisiones.

Esto se supone que lo escribo con el fin de poder estar en paz conmigo misma y que al escribir me dé cuenta de que es lo que realmente siento, pienso y actúo o como sobre esas emociones no son tan importantes o por el contrario me dominan, no sé si sirva de mucho, pero me imaginé todo lo que escribí como una gran historia la cual contó alguien muy exitosa que vive la vida de sus sueños.

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